sábado, 31 de diciembre de 2011

El Futurismo italiano y el ensalzamiento del progreso: dinamismo y simultaneidad (I)

"Queremos liberar a Italia de los incontables museos que la cubren como incontables cementerios".
Manifiesto Futurista. Marinetti. 1909.


De izquierda a derecha: Luigi Russolo, Carlo Carrà, F.T. Marinetti, Umberto Boccioni y Gino Severini. París.1912
 Fuente de la imagen: Aquí. 

Ámbito histórico:

Año 1900: en Italia, al igual que en otros países del mundo occidental, el bienestar material de la población mejora, y mucho, en ese momento: aparece el agua corriente en los hogares, la energía eléctrica,  la calefacción, el ascensor, el teléfono, todo tipo de vehículos: tranvías, autobuses, ferrocarríles, aeroplanos..


El gramófono dejaba escuchar las primeras notas de jazz, un estilo divulgado en Europa hacia la I Guerra Mundial; la radio y el telégrafo, revistas y periódicos baratos se podían encontrar en casi todos los hogares; avances importantísimos en la medicina como el descubrimiento de los rayos X. Todas estas innovaciones hacían necesario, obviamente, dejar atrás el pasado.


Italia, uno de los centros de la civilización occidental, había dirigido el mundo durante siglos, vivía de la gloria de los tiempos antiguos. Durante el principio del S. XIX no hubo intentos de renovación de su cultura, pero 1870 supone el proceso de unificación del país que la convierte en una nación unida, moderna: es la época del Risorgimento cultural y también, en el ámbito pictórico, el momento de los Macchiaioli que, con su pintura de manchas, se vuelven hacia el Impresionismo francés buscando una regeneración en el arte.

Johnson: Mapa de Italia, 1866

Para muchos intelectuales del momento, Italia tenía que situarse en la línea de los países europeos más modernos, tanto en el ámbito cultural como técnico. Su industrialización fue más tardía que en Inglaterra o Alemania y el país seguía siendo un territorio netamente agrario, con una gran diferenciación entre el Norte industrial ( Milán y Turín) y un Sur profundamente atrasado, con una agricultura en crisis, lo que dió como resultado disturbios, huelgas y represión.

Hacia 1900 la situación sociopolítica era muy difícil: la alta burguesía seguía sosteniendo estructuras políticas tradicionales y el proletariado, sin embargo, clamaba un cambio radical y justicia social. Los enfrentamientos fueron muy sangrientos ya que la clase obrera en este momento, sobre todo en Milán, estaba muy organizada. De este contexto saldrán cuadros como el del Carlo Carrà y su Funeral por el anarquista Galli, que veremos posteriormente. 


Filippo Tommaso Marinetti:

" Italia ya ha sido durante bastante tiempo el gran mercado de los vendedores de trastos viejos" . Marinetti. (1).


El poeta y editor Marinetti fue el fundador ideológico de la corriente Futurista, otra de las Vanguardias Históricas, que precisamente intentaba dejar de lado lo que él denominó " pasadismo" y que designaba, la Italia periclitada y antigua. Negó todo el pasado del país, para poner en primera línea lo que denominó Futurismo. También Giovanni Papini y el escritor-artista Ardengo Soffici, que escribían en periódicos como Leonardo o Voce, se unirían a estos presupuestos.

El arte de los futuristas fue variado y experimental y una vez más, como ocurre con todos los ismos, fue un fenómeno de arte total: literatura, música, teatro, fotografía, artes plásticas, artesanía, arquitectura, cine, tipografía, ect...Al mismo tiempo, expresaba teorías extremas sobre temas políticos y sociales. Todo fue imbuído de una nueva visión del presente que buscaba la renovación radical. En este sentido, era más que otra de las vanguardias que afloraron antes de la I Guerra Mundial. Era una posición vital ante la situación de Italia en el mundo y del mundo en general.


Carlo Carrá: Retrato de Marinetti, 1910-11

Manifiesto Futurista

Marinetti, pues, crea el Manifiesto que apareció en el periódico francés Le Figaro en 1909 en primera plana. Lo hizo por sorpresa y a él, se adhieren, rápidamente, algunos creadores.


Manifiesto Futurista, 1909. (2)
Para leerlo entero con traducción de Ramón Gómez de la Serna en 1909 : Aquí. 

En este manifiesto fundacional, la Vanguardia Histórica Futurista prometía destruir los museos y bibliotecas como reliquias del pasado, renegando de ellos y reconociendo sólo , como modelos, a algunos pintores de la generación anterior: Giovanni Segantini, Gaetano Previati y Medardo Rosso, ignorados por la crítica en ese momento.


 Giovanni Segantini: El Ángel de la Vida. 

Gaetano Previati: El Carro del Sol, circa 1900

Medardo Rosso: Hombre leyendo, 1898

Glorificaban la exaltación de la fuerza, de la velocidad, de la nueva belleza: " un coche de carreras, que parece consumir pólvora, es más hermoso que la Victoria de Samotracia" ; de la guerra " única higiene del mundo", del patriotismo. Celebraban la crueldad, la violencia y la dureza de una vida injusta en la que los fuertes prevalecerían por encima de los débiles. (3) . Buscaban el caos, la anarquía, la provocación, el alboroto. Daban conferencias que eran una mezcla de espectáculo de cabaret y de arengas, leían sus manifiestos, recitaban sus poemas, y terminaban, a veces, gritando insultos al público, en teatros y salas de múltiples ciudades, y recibiendo a cambio una nube de objetos lanzados por el respetable.


Fuente de la imagen: Aquí.


Victoria de Samotracia, Período Helenístico, hacia 190 a.C

Criticaron todas las concepciones burguesas, bebiendo de la obra de Nietzsche y  de su "superhombre" ( la obra de Marinetti, Mafarka, trazó precisamente esa "imagen de superhombre, un ser híbrido de hombre y máquina, titán que carece de recuerdos sentimentales, que vive en función del momento, en el que descarga su vitalidad y su fuerza destructora sin que nada se lo impida"). (4). 


 Fuente de la imagen: Aquí.

 De igual manera, recogen las ideas de la obra de Bergson que afirmaba que el impulso primario del hombre conducía a que la creación no se detuviese jamás, proponiendo, entonces, un tipo de arte que mirase siempre hacia el futuro. Aprendieron además, de este autor, que "la experiencia debía ser representada como multiplicidad y fragmentación, lo que exigía representaciones superpuestas y transparentes, una mezcla de lo cercano y lo lejano, de lo que se movía y lo que estaba en reposo, de lo visto y lo recordado". (5)

Estética:

En 1911, Boccioni, Carrá y tal vez Russolo, miembros del ismo del que nos estamos ocupando, se trasladaron a París para estudiar el arte que allí se estaba desarrollando, fundamentalmente, el Cubismo , cuya aparición pública había sido anunciada por los periódicos italianos y, dejándose imbuir por éste y tomando sus claves de composición, el futurismo fue considerado como una rama del cubismo. Al año siguiente presentaron, en la misma ciudad, su primera exposición que fue itinerante. Marinetti dio conferencias en San Petersburgo y en Moscú en 1914 y se dieron a conocer rápidamente.

Cubismo
Juan Gris: retrato de Picasso, 1912


Picasso: Botella del Vieux Marc, 1913
Fuente de la imagen: Aquí.

Tomaron, pues,  los presupuestos de los cubistas así como del divisionismo, del orfismo de Delaunay y del expresionismo, aunándolos en un eclécticismo, por el que fueron muy criticados.


 Divisionismo
Matisse: Lujo, Calma y Voluptuosidad, 1912


Orfismo
Delaunay: Campo de Marte, 1911-23

Además utilizaron una gama cromática amplia repitiendo con ella una misma imagen varias veces a modo de secuencia fílmica, sistema denominado "simultaneísmo".


Giacomo Balla : Muchacha corriendo en el balcón, 1912-13.

Se vieron muy influidos, del mismo modo, por la fotografía y la cronofotografía de Muybridge en EEUU y de Marey en Francia.  En el Manifiesto técnico de la pintura futurista se decía que "un caballo en movimiento no tiene cuatro patas, sino veinte, y sus movimientos son triangulares"(6). De esta manera, los objetos se multiplicaron en distintos elementos: eran las líneas de fuerza, el dinamismo, la descomposición de los planos. 





Trabajos de Muybrigde


Cronofotografía de Marey: Hombre andando, 1890-91

Los artistas y algunas de sus obras:

Balla, Boccioni, Carrà, Russolo y Severini, se unieron al futurismo hasta que, hacia 1915, el movimiento se compartimentó.

Giacomo Balla:  

Balla, estaba muy interesado por la cronofotografía tanto de Marey, ya citado, como de los hermanos Bragaglia. Siguió sus propuestas y multiplicó la forma para representar el movimiento. La luz y el color fueron tomados del divisionismo de Seurat y Signac, que estudió a fondo,así como la obra del físico Chevreul en quien éstos se basaron.


Giacomo Balla: Ritmos del Arco, 1912.
Fuente de la imagen: Aquí


Giacomo Balla: Dinamismo de un perro con cadena, 1912


Giacomo Balla: Velocidad de un automóvil, 1912.


Giacomo Balla: Viva Italia, 1915.
Fuente de la Imagen: Aquí

 Este cuadro, fue fundamentalmente, propagandístico, pintado en un contexto de euforia bélica, de sentimientos patrióticos y de exaltamiento de los valores nacionalistas en contra de los austríacos. Los colores utilizados son los de la bandera nacional italiana. Recordemos que Italia en 1915 declara la guerra a Austria- Hungría, guerra en la que muchos artistas futuristas fueron al frente voluntariamente. La abstracción en la obra es absoluta.

Umberto Boccioni: 

Su obra es todo movimiento. Fue una de las figuras decisivas de esta Vanguardia. En su primera obra " La ciudad que se alza" plasma todos los aspectos fundamentales del Futurismo: la composición es dinámica, utilizando pinceladas cortas y enérgicas, arremolinadas y utilizando colores muy expresivos.



Umberto Boccioni: " La ciudad que se alza". 1910-1911

Boccioni escribió  Pittura scutura futuriste (Dinamismo Plástico) en 1914, en donde hablaba de los estados de la forma y de los estados de color: a cada emoción sensorial correspondía una forma-color análoga. Fue el que más estudió a Bergson en el que descubrió el concepto de "états dâme" o estados de ánimo.

Umberto Boccioni: Matter, 1912

En "Dinamismo de un jugador de fútbol", la abstracción, de nuevo, es palpable, contraponiendo tendencias del movimiento, denominadas, centrífugas y centrípetas y condensando las formas, realizadas en grandes superficies, en el centro del cuadro que es casi cuadrado. 


Umberto Boccioni: Dinamismo de un jugador de fútbol, 1913


Umberto Boccioni: Elasticidad, 1912


Umberto Boccioni: Dinamismo de un ciclista, 1913

Carlo Carrà: 

Carlo Carrá, se suscribió, rápidamente, al manifiesto de Marinetti y quizás sea el autor que más se vió influído por el Cubismo que conoció después de realizar dos viajes a Paris coincidiendo con Picasso, Braque, Gleizes y Léger. Es el momento, en el que lleva a cabo el análisis de las formas a la manera cézanniana, reduciendo la realidad al cilindro, la esfera y el cono, plasmándolos en sus telas, acompañados de líneas curvas, colores terrosos y la técnica del Collage, creando, posteriormente una variante personal.


Carlo Carrà: La mujer en la ventana, 1912


Carlo Carrà: La Galería en Milán, 1912

En "Manifestación Intervencionista" de 1914, no hay figuración en absoluto. Es un cuadro abstracto realizado con trozos de periódicos, etiquetas y textos que confluyen en el centro de la tela y que estallan hacia afuera. Violencia, agresividad, dinamismo es lo que podemos ver en él siguiendo estrictamente los postulados futuristas. Además,volvemos a estar delante, de un cuadro de tipo propagandístico, ya que en una Italia dividida entre las posturas intervencionistas y neutralistas en la I Guerra Mundial, Carrá deja claro que su postura es la de la intervención.


Carlo Carrà: Manifestación Intervencionista, 1914.

Los cuadros de Carrà, serán los más comprometidos políticamente, con respecto a todos los de los compañeros del ismo. Estuvo muy en contacto con los anarquistas italianos refugiados en Gran Bretaña. Él mismo militó en el movimiento y estudió a fondo a Marx. El cuadro "Funeral por el anarquista Galli", construído bajo los parámetros futuristas, ya no cubistas, muestra esa preocupación sociopolítica. Galli fue un anarquista fusilado en Milán en 1904 tras una huelga general y el tumulto posterior. Carrà estuvo allí y escribió:

" Veía delante de mí el féretro totalmente cubierto de claveles rojos balanceándose peligrosamente sobre los hombros de sus portadores; veía como se espantaban los caballos (...), de forma que estaba convencido de que antes o después el féretro caería al suelo y los caballos le pasarían por encima. Nada más volver a mi casa, tracé un dibujo del acontecimiento dejándome llevar por aquella fuerte impresión (...)


Carlo Carrà: Funeral por el anarquista Galli, 1911

Por último, sobre Carrà, comentaremos que sirviendo en el ejército conocerá a De Chirico en un hospital militar en 1916, y ambos se unen a la pintura Metafísica, a partir de lo cual, sus telas serán mucho más tranquilas.


Carlo Carrà: Musa Metafísica, 1917
Fuente de la imagen: Aquí.

Arquitectura:

Fundamentalmente, hay que adscribir a este entorno futurista a los arquitectos Antonio Sant'Elia así como a Virgilio Marchi y Mario Chiattone que realizaron sobre el papel todo tipo de edificios: estaciones de tren o aeropuertos y centrales eléctricas, pero se quedaron en eso, en puras especulaciones teóricas ya que los proyectos nunca se llevaron a la práctica.


Sant'Elia, 1914

Antonio Sant'Elia fue el arquitecto más destacado del futurismo. Intervino como voluntario en la I G.M en la que encontró la muerte en 1916.

Su concepcto de arquitectura se basaba en la utilización de materiales modernos como el hormigón y el acero, sin decoración alguna, proclamando una vida de corta duración para los edificios. Para él la casa era una máquina ( como diría Le Corbusier, años después) y la ciudad un inmenso edificio en construcción. Se basó para crear sus dibujos y proyectos en la utilización de líneas verticales y horizontales. 

Sant'Elía

Mario Chiattone, 1914

Virgilio Marchi, 1919

Virgilio Marchi, 1919
Fuente de estas últimas imágenes: Aquí  

Toda la obra gráfica utilizada para esta entrada pertenece  a Wikimedia Commons y a Ciudad de la Pintura. Si no ha sido así, tenéis, al pie de la fotografía, la página de la que procede.

En cuanto a las citas y obras de referencia: 
1- VV. AA: Arte del Siglo XX. Edit. Taschen. Pág. 83
3- VV.AA: Arte del Siglo XX. Edit. Taschen. Pág. 84
4- Martin, Sylvia: Futurismo. Edit. Taschen. Pág. 8
5-Lynton, Norbert: Historia del Arte Moderno. Ediciones Destino, 1988. Pág. 87
6- Martin, Sylvia: Futurismo. Edit. Taschen. Pág. 14

Además de los libros y páginas web utilizados en las citas:

- Arquitectura: http://rapulopulo.blogspot.com/2009/10/virgilio-marchi-y-mario-chiattone.html
- VV. AA: El gran Arte: Pintura. Edit. Salvat. Vol. 6

domingo, 4 de diciembre de 2011

Ingres: El gran creador de los desnudos femeninos.

" Sí, el arte necesita ser reformado ; y yo quiero ser ese revolucionario".(1) 


Jean Dominique Ingres: Autorretrato a los 24 años, 1804.

A Ingres se le ha considerado como un pintor encuadrado en la corriente Neoclásica por su gusto por la línea y la factura lisa. Sin embargo, este autor, es uno de esos artistas cuya obra no es posible circunscribir en un único movimiento. 


 Ingres: Los Embajadores de Agamenón en la tienda de Aquiles, 1801


Ingres: 1812

De hecho, desarrolló un estilo tan personal que comenzó a denominarse "Ingrismo": cuadros de tipo romántico, telas de estilo trovadoresco, orientalista en pinturas llenas de exotismo y sensualidad, próximo al Realismo en determinados retratos, anticipador de los retratos fotográficos de moda entre los burgueses en 1840....


 Ingres: Gianciotto descubre a Paolo y Francesca, 1819


Ingres: La Bañista, 1839


Ingres: François-Marius Granet, 1807

Todo eso y mucho más podemos encontrar en las telas de este autor que fue un trabajador incansable y que al final de su vida, a una edad provecta, obtendrá la victoria de ser reconocido como un gran artista y como un maestro. Hasta ese momento el rechazo a sus obras, desde el primer lienzo, le causó un profundo desasosiego, situación que fue superando con dificultad. 


Ingres: Napoleón en su trono imperial, 1806.
Ésta fue una de las telas, pintada por iniciativa propia, que fue objeto
de críticas demoledoras (se le calificó de arcaico y gótico) que lo decepcionaron terriblemente. 

Jean Auguste Dominique Ingres nació en 1780 en el sur de Francia. Vivió el ciclo revolucionario burgués de finales del Siglo XVIII y del XIX y sistemas políticos completamente diferentes.
La revolución de 1830 y "las tres gloriosas" apenas influyeron en el artista, que se mantuvo alejado de las luchas, pero con la subida al trono de Luis Felipe de Orleans, se vió salpicado por debates políticos en los que se le acusó de conservador por realizar retratos de personajes ligados a la monarquía borbónica mientras que la prensa monárquica lo calificaba de renovador del arte religioso y nacional en Francia. 

Ingres: El Duque de Orleans, 1842


Ingres: La vizcondesa Louise-Albertine d'Haussonville, 1845

Esta división de opiniones entre los que estaban a favor y en contra de su arte, incidió tanto en él que declaró que nunca más sería una persona pública y de esta manera se dirigió a un exilio voluntario yendo a Italia en donde asumirá el cargo de Director de la Academia francesa de Roma.


Ingres: La odalisca y su esclava, 1842.

Comienzos y formación: 

Sus comienzos como pintor se sitúan en la época de la Revolución Francesa y, guiado por su padre que era pintor,escultor y arquitecto y que tenía taller propio, siendo aún niño, hizo los primeros retratos en dibujo. 

Como en otros muchos casos de grandes artistas, sus primeros modelos pertenecieron al círculo familiar.Con 11 años entró en la Academia de Arte de Toulouse para recibir la formación académica usual: primero, copias de antiguos maestros y más tarde pinturas de modelos, forma de trabajo que conservó durante toda su vida.

Posteriormente, estudió con Jacques-Louis David en Paris,en un centro que, físicamente, estaba en el Louvre y que era considerado el más importante centro de formación de Francia y quizá de toda Europa. Pronto el maestro se fijó en él y lo empleó como ayudante, fundamentalmente para la realización de retratos.


Ingres: Retrato de Madame de Sennones, 1814

Los retratos, de hecho, le darían el suficiente reconocimiento a lo largo de su vida. Al principio los hizo por necesidad, pero posteriormente, cuando ya era famoso, a mediados del S. XIX, sus clientes fueron personas influyentes, destacadas, pertenecientes al ámbito de la política, la Iglesia y la sociedad. Burgueses y nobles fueron plasmados con una precisión en la reproducción genial, algo que nos hace pensar en la fotografía. Los accesorios, sus texturas, los vestidos a la moda con sus brillos, los reflejos de las joyas, cadenas y anillos... Todo lo llevaba a cabo con un realismo sorprendente.La perfección de sus retratos era el resultado de un proceso de trabajo frecuentemente largo y difícil. 


Ingres: Princesa Pauline-Eléonore de Broglie, 1851-1853


Ingres: Madame Moitessier sentada, 1856

Sin embargo, llevó a cabo, digamos, ciertas deformaciones anatómicas, un cierto "manierismo" en la composición de algunos cuadros, que no fueron bien entendidos en su momento y que supuso que los críticos se cebaran con él, ya que esas deformaciones se entendieron como carencias artísticas. En Ingres lo anticonvencional fue entendido como defecto de factura y de conocimiento de la pintura. Nada más lejos de la verdad.


Ingres: Caroline Riviere, 1805.
Fue el único retrato de Ingres al aire libre.


Ingres: La gran Odalisca, 1814

A pesar de la realización de estos retratos, el gran intéres de Ingres consistió en ser considerado como pintor de Historia, pues era más prestigiosa. Esa pintura comprendía la representación de narraciones de la Antigüedad clásica romana y griega, pero también de la Historia Sagrada. Ingres estudió de cerca "El Juramento de los Horacios" de su maestro David , una de las obras cumbre del neoclasicismo francés, del que tomó la composición de las figuras en el espacio, los contornos y los cuerpos.


Ingres: La apoteosis de Homero, 1827


Ingres: Júpiter y Tetis, 1811

Como otros muchos pintores que querían tener una formación sólida, irá a Italia: a Roma, primero, como becario y, posteriormente, como Director de la Acadèmie de France romana, como se ha comentado anteriormente. También estará en Florencia. Ahí se empapará de los clásicos, fundamentalmente estudiará la obra de Miguel Ángel y Rafael ( éste último fue siempre su referencia), aunque también le llamarán la atención obras de los siglos XIV y XV.


Ingres: Rafael y la Fornarina, 1814

1820 fue el año en el que llegó al punto más bajo de su carrera: se ganaba la vida haciendo encargos de retratos de turistas y escenas de género de pequeño formato pero no recibía suficientes encargos lo que le llevó a decir que "muchas veces no tengo en casa ni pan  y el panadero ya no me fia". (2)

Cuando todo parecía perdido se le encarga el Voto de Luis XIII . Este cuadro tendrá una acogida fabulosa. De hecho se consideró como su primera gran obra maestra, y en solo unos meses pasó, de estar en la miseria, a ser uno de los artistas más aclamados de su generación. Regresó a Francia y un año después abrió una Escuela de Arte en París donde va a enseñar y trabajará con gran éxito.


Ingres: El voto de Luis XIII, 1824

Su proceso creativo:

" El dibujo es la honradez del arte" ( 3) solía afirmar. Para empezar a crear no comenzaba con una idea terminada en la cabeza, sino que inventaba la composición durante el proceso de trabajo. 

Seguía con una investigación amplia y sistemática del vestido, históricamente correcto, o de la arquitectura adecuada. En todo esto, sus alumnos lo ayudaban, él les leía una y otra vez la historia y recomponía la escena utilizándose a sí mismo y a sus estudiantes como modelos. 


 Ingres: Muerte de Da Vinci, 1808.


Ingres: Enrique IV de Francia jugando con sus hijos, 1817

Además, solicitaba información de los elementos arquitectónicos y detalles de los interiores: era un sistema moderno, de division del trabajo, en el que Ingres se ocupaba únicamente del proyecto general. Se apoyó, siempre, en innumerables estudios y dibujos prepraratorios.


Ingres: Estudio para Jesús entre los Doctores.

El retrato masculino más famoso de Ingres fue el de Louis-François Bertin ( director de el "Journal des débats"), el prototipo de burgués que reflejaba en su imágen la historia de una época: el de la burguesía que llega al poder político. Se dice que Ingres lloró debido a la desesperación por su incapacidad para encontrar la pose adecuada que reflejara lo que Bertin era. Por casualidad, al día siguiente lo vió sentado de la manera en la que lo retrató y sentenció que rápidamente el cuadro estaría terminado.  


Ingres: Louis François Bertin, 1832
Sobre las gafas de Bertin y sobre el respaldo de la silla se refleja una ventana, un reflejo de luz que Ingres, había visto tanto en Rafael como en la pintura holandesa. (4)

Ya se ha comentado como vivió entre los ideales ilustrados que colocaban a la razón por encima de todo y  que coincidían con la estética neoclásica y la fantasía y el sentimiento que impregnaba la obra romántica. Entre la obra que desarrolla la estética romántica, podríamos citar el Sueño de Ossián, recreación de los "Cantos de Ossián" editado por el escocés James Macpherson en 1760 que procede del volumen " La Batalla de Lora" y que fue una de las obras más leídas de su tiempo.
( 5)


Ingres: El sueño de Ossián, 1813
La Mujer en la pintura de Ingres: 

Por último, comentaremos que con La Bañista de Valpinçon, Ingres inauguró un grupo de temas que le acompañaría hasta su muerte: los desnudos femeninos y que fundamentaría hasta el final su fama como gran pintor.

Ingres: La Bañista de Valpinçon, 1808

Ingres: Venus Anadiomene, entre 1825-50


 Ingres: La Fuente, 1856

En el óleo " El Baño Turco"  pinta 25  mujeres desnudas en un local oriental, obra que aún hoy sigue ejerciendo un efecto sobrecogedor.



Ingres: " El Baño Turco", 1863
Tenía más de 80 años cuando lo pintó y podemos ver reminiscencias de la bañista de Valpinçon en la mujer de espaldas.

Thèophile Gautier, crítico de arte de su época, escribió al respecto:

" El gran artista ha dibujado esos bellos cuerpos en las posturas que favorecen sus encantos,...ostrando la nuca, rodeada de un ligero turbante, y sus hombros, húmedos de los vapores del baño; se une el mármol de la diosa clásica con la carne de la sultana, bajo una palidez rosácea, velada por el vapor plateado del baño......Parece como si el cuadro fuera un álbum, en el que el pintor, en diferentes épocas, ha hilvanado sus sueños de belleza...". (6) 

 Ingres: Roger liberando a Angélica, 1819


Ingres: Aquí Roger ha desaparecido y en Angélica Ingres
muestra el ideal de belleza femenino que siempre  persiguió.

 Éstas, las obras en las que se observan a mujeres desnudas en momentos de asueto y quietud, fundamentaron, como decimos, su fama. Y  aún ahora,  el efecto de la visión de su obra, dos siglos después, sigue siendo, para el espectador actual, sobrecogedor e incluso moderno.


 Ingres:  Edipo y la Esfinge, 1808

La Esfinge de Tebas preguntaba: ¿ Qué ser vivo camina por la mañana sobre cuatro patas, a mediodía sobre dos  y por la noche sobre tres? . Al que no lo sabía, la Esfinge lo mataba. Edipo lo adivina: el hombre que en la infancia gatea a cuatro patas, de adulto se sostiene sobre las dos piernas y en la vejez necesita un bastón para andar. Edipo al dar la solución, liberó a Tebas de la Esfinge. 


Ingres: Autorretrato, 1864.


Todas las imágenes han sido extraídas de Wikimedia Commons. 

En cuanto a las citas y obras de referencia:
1- Grimme, Karin: Ingres. Edit. Taschen. Pag. 65
2- Idem. Pág. 30
3- Idem. Pág. 42
4- Idem. Pag. 58
5- Idem. Pág. 77
6. Idem. Pág. 85
- Laneyrie- Dagen, Nadeije: Leer la Pintura. Editorial Larousse, 2005.